Autora: Francini Rebeca Salazar Castro.
Es de suma importancia conocer qué pasa a nivel cerebral cuando se quiere reconocer una palabra, y más cuando se es docente, indiferentemente de la especialidad, ya que día con día se está en contacto con el proceso de lectoescritura de las personas estudiantes y la forma más acertada para un buen aprendizaje de este proceso, entonces como profesional corresponde estar enterado de qué está pasando a nivel cerebral y neuronal en cada niño o niña durante su aprendizaje y por supuesto a la hora de reconocer palabras.
Para
dar inicio a este tema se debe resaltar y refrescar conocimiento sobre ¿cómo se
va desarrollado el reconocimiento de las palabras en las personas?, además de ¿cómo
es posible que suceda este reconocimiento de palabras al leer o escribir? Además,
de la importancia de identificar ¿cuáles son las áreas y hemisferios del
cerebro que se ven involucrados en este mismo proceso?.
Se
iniciará describiendo la estructura del cerebro y sus funciones, para eso es
importante observar detalladamente la siguiente imagen:
Tomada de Llorens y Marín (2024).
Según
la imagen antes expuesta, el cerebro está compuesto de cuatro lóbulos llamados
frontal, temporal, parietal y occipital.
Cada
uno de estos lóbulos desempeña funciones concretas y necesarias para el
desarrollo integral de una persona, por lo que se describe la función de cada
uno de estos.
El
lóbulo frontal es el que “actúa como un director de orquesta para planificar y
ejecutar nuestros actos a partir de la información que recibe de diferentes
regiones cerebrales y también participa en la producción del lenguaje” (Maragall,
202, párr. 13). Asimismo, este participa en el razonamiento, emociones y
atención. Por otro lado, el lóbulo temporal se enfoca en darle sentido a
información que se recibe por las diferentes vías de recepción como lo es
auditiva, sensorial o visual y memoria.
También,
el lóbulo parietal se relaciona con el movimiento del ser humano y la
información sensorial (tacto, gusto, oído, olfato y vista), así como otras
funciones. Por último, se encuentra el lóbulo occipital, el cual procesa la
información visual que la persona recibe. Cada uno de estos lóbulos desempeñan
funciones a nivel cerebral de las personas, pero los mismos están entrelazados
entre sí.
Además,
de los lóbulos antes mencionados están los dos hemisferios del cerebro, el
hemisferio izquierdo que se enfoca en funciones de matemática, lenguaje y
razonamiento y el hemisferio derecho que se dirige a funciones más dinámicas
como la creatividad, el sentido musical, percepción espacial e imaginación. La
siguiente imagen expone mejor esta división de hemisferios y sus funciones:
Entonces,
se ha explicado cada hemisferio y lóbulos del cerebro porque son los que
permiten indispensablemente y se ven involucrados en el reconocimiento de
palabras.
Gracias a los estudios y el avanece de la tecnología se ha logrado profundizar sobre cuál es la lateralidad que se ve relacionada con el desarrollo del lenguaje así como la parte de reconocimiento de palabras, fue con el Test de Wada que "ha sido ampliamente usado para determinar la lateralidad del lenguaje, es un procedimiento invasivo que ofrece información sólo sobre la dominancia hemisférica, no una localización precisa de las áreas implicadas” (Del río, Santiuste, Capilla, Maestú, Campo, Fernández, Ortiz, 200, pp. 109-110). Este Test se ve en función al inyectar un anestésico en la arteria carótida interna de la persona.
Asimismo,
en relación a la cita anterior, quiere decir que se puede visualizar donde
se activa-localiza el desarrolla del lenguaje en una persona en estudio, específicamente el hemisferio, pero no las áreas precisas.
Entonces,
una vez visto los hemisferios y lóbulos con los que cuenta el cerebro, así como
las funciones que realiza cada uno de estos en el desarrollo de la persona, se
puede relacionar y profundizar sobre las bases neurológicas del reconocimiento
de palabras.
Con
el pasar de los años ha habido investigaciones sobre cómo es posible que el
cerebro logre pasar una palabra escrita a hablada, en donde primeramente se
indicaba que todo comenzaba por la vista (lóbulos occipitales), pero se va involucrado
varias zonas del cerebro para que esto sea posible. Dato importante de
resaltar, es que estas áreas involucradas en el proceso de reconocimiento de
palabras son cambiantes según situaciones (palabras nuevas, conocidas, extensas
o cortas).
Asimismo,
la neuroimagen ha logrado identificar algunos de estos procesos a la hora de
reconocer palabras ya que, “la interpretación que hacen de estos resultados es
que la vía léxica (lectura de palabras de alta frecuencia) está asociada al
área temporal superior izquierda (área 22) y la vía subléxica está asociada a
la zona frontal inferior izquierda (áreas 44 y 45)” (Cuetos, 2010, p. 56). Se
puede resaltar que la vía léxica es la cual la persona logra leer palabras
directamente gracias a las experiencias previas, y en el caso de la vía
subléxica se direcciona a grafema-fonema.
Se
indica que el proceso de reconocimiento de palabras puede ser cambiante según
sea el caso para la persona en particular, tomando dos vías, tales como la
léxica o la subléxica, dependiendo del reconocimiento de palabra que efectuará
el actor.
Puntualmente se agrega que la vía léxica que se refiere a la lectura de palabras ya conocidas previamente da inicio en el lóbulo occipital y temporal medio al lado izquierdo, ahora en el lóbulo occipital y temporal se “produciría el reconocimiento preléxico de las palabras, en la circunvolución fusiforme el acceso léxico y en la zona temporal media podría producirse el acceso al significado. En cambio, la vía subléxica parece extenderse por la zona frontal izquierda (área 44).” (Cuetos, 2010, p. 56).
Acá es importante volver a observar una imagen de los lóbulos cerebrales para identificar este proceso:
Durante
el reconocimiento de una palabra es importante si esta es nueva o no
para la persona, también tiene importancia el sistema ortográfico en el que
debe de leerse, ya que no es lo mismo leer el inglés que esta integrado de
palabras irregulares (utilizando vía léxica, observar la palabra y saber como
se pronuncia completa), que el castellano que utiliza la vía subléxica, por ser
palabras regulares.
Entonces,
se resalta que según las bases neurológicas durante el reconocimiento de
palabras se utiliza el lóbulo parietal-temporal, área inferior y posterior del
lóbulo temporal y los lóbulos frontales. Se puede agregar que cuando se trata
de leer palabras tipo grafema-fonema (utiliza la vía subléxica) que se trabaja
con el lóbulo parietal-temporal, ya que aplican reglas de lectura, y cuando son
palabras irregulares se activan muchas más áreas.
Para
aclarar, cuando una palabra es conocida previamente por la persona y la ha
leído en varias ocasiones antes, esta podrá leerlo con mayor facilidad y rápidamente
(vía léxica).
Como conclusión de la neurología del reconocimiento de palabras se indica que conforme la persona va creciendo y aumentando su lenguaje y conocimiento de palabras su proceso de reconocimiento de palabras va cambiando, ya que no es lo mismo un niño iniciando en el proceso de lectura que un adulto y sus experiencias previas.



Palabras de alta frecuencia: el, la, los, las, de, en, con, por, para.
ResponderEliminarPalabras de baja frecuencia: abedul, encin, catalejo, nebulosa.